EL ÁRBOL DE LAS MENTIRAS

Este libro tiene una portada tan poderosa que hizo que mis ojos se desviaran nada más verla. Estaba entre un montón de libros que tenía Beatriz Sanjuán (El Bosque de la Maga Colibrí) en un curso de animación a la lectura. Sobresalía entre muchos otros libros, era una llamada. Una protagonista femenina de marcado estilo gótico, un gran árbol que despliega sus ramas cual alas y que parecen no tener fin,  un árbol que crece y crece. Y los rizos de una chica; fuertes, poderosos, ilimitados. Y su vestido verde, que destaca sobre un fondo negro y gris, igual que el título de las palabras en verde también. Sin duda, un acierto de Chris Riddell que nos da mucha información y nos invita a entrar.

¿De qué trata el árbol de las mentiras?

Intriga, aventuras, feminismo, antropología, arqueología, investigación, Inglaterra victoriana, biología, fósiles, mentiras, religión, conocimiento, escándalos, críticas, juicios, novela decimonónica, asesinatos, heroínas.

El Reverendo Erasmus Sunderly es un hombre entregado a la ciencia que ve mancillada su reputación por mentiras y calumnias de esa misma comunidad científica que ama por encima de todo ¿O será que lo que se dice sobre él es cierto? ¿Puede ser que aquél fósil que le catapultó a la fama y le consolidó como uno de los más prestigiosos naturalistas de su tiempo no fuera más que una falacia, una completa farsa? Faith, su hija, no lo cree pero no tendrá tiempo de preguntárselo porque el reverendo muere de forma repentina en extrañas circunstancias. Faith se empeñará con uñas y dientes en averiguar quién era su padre, cuál era su secreto y por qué lo mataron. ¿Lo mataron?

Faith. Es la hija mayor del reverendo y la Señora Myrtle. Ya no es una niña inocente pero tampoco una mujer. Sin embargo la fe ciega en su padre le hace enfrentarse a dificultades que se ciernen sobre la familia con la voluntad de un adulto. Admira, idolatra y adora a su padre. Quiere seguir sus pasos, estudiar, investigar y hacer grandes descubrimientos científicos pero es una chica. No tiene derecho, no a eso. Las mujeres en esa época deben dedicarse a ser discretas, ser buenas esposas, no preguntar y no llamar la atención.

“…las niñas no debían sentir avidez. Debían comer a mordisquitos y con moderación en la mesa, y su mente debía quedar satisfecha con una dieta igual de escasa: lecciones manidas de la institutriz, paseos aburridos, pasatiempos que no exigieran pensar demasiado…”

¿Qué hacer cuando no cabes en ese molde? ¿Cuándo sientes que estás aquí para otra cosa? ¿Cuándo tus necesidades, inquietudes e impulsos son otros? ¿Cuando tienes una pasión que supuestamente no es la que debiera? ¿Qué hacer? ¿Lo que hizo Faith? Yo creo que sí. Uno no puede dejar de luchar por sus sueños y lo más importante, no puede dejar de ser uno mismo.

Myrtle, la Señora Sunderley, es la esposa del reverendo y madre de Faith y Horward. Una mujer sujeta a los convencionalismos, ataduras y presiones de aquella época. Una mujer víctima de las apariencias, tanto, que lo que opinen los demás estará siempre por encima de sus sentimientos y deseos, sobre todo, en lo concerniente a su marido. Desconoce el consuelo del cariño, las caricias y los afectos, solo se guía por el deber que le han impuesto como mujer, como “señora de”. Sus hijos, aún “pequeños”, no gozarán de la comprensión de una madre. Faith y Horward no entienden muchas cosas, principalmente por qué tienen que dejar su casa e irse a vivir a una isla llamada Vane donde se sienten extraños y juzgados. Pero esta no será la única pregunta sin contestación, a Faith y Howard nadie quiere decirles lo que ocurre. Y cada vez habrá más preguntas sin respuestas, más mentiras que verdades, más engaños que realidades, menos luz y más oscuridad.

Howard. El pequeño de la familia que llega tras la muerte de varios hermanos, motivo por el cual intentan protegerle sobremanera. Faith es la mayor, “perfecta” según Myrtle porque no da problemas, es responsable, callada. En definitiva, Faith es el ejemplo a seguir. Pero ¿Esto será siempre así? ¿Cuánto aguantará Faith sin que estalle su vocación? ¿Es Faith realmente quien todos creen que es? A veces, ni ella misma lo sabe, no obstante no dejará de pelear hasta que no descubra su identidad. Según se va complicando la vida de la Señora Sunderley (pierde su prestigio, su reputación y todo su afán será recuperar el honor de la familia) Faith será la encargada de su hermano, casi su niñera, y tendrá que preocuparse de que el pequeño no escriba con la mano izquierda bajo ningún concepto, no  juegue y se exponga a peligros, y que coma unas papillas sin sabor ni sentido.

Y el Tío Miles, el hermano de Myrtle. Ese incondicional amigo de la familia, el familiar que nunca se separa y está ahí para lo que haga falta, el que se muestra siempre complaciente y dispuesto a ayudar sin pedir nada a cambio. ¿De veras? ¿Es eso el Tío Miles? ¿O será que solo vemos una cara? ¿Y cómo será la otra?

Faith será la encargada de tirar del hilo de esta historia, de levantar la manta de mentiras y de encender y apagar otras, de salvar la memoria de su padre, y muy especialmente, de proteger ese árbol (que era todo lo que el reverendo poseía) frente a rapiñas y alimañas, aún poniendo en juego su vida.

Faith será la fuerza, la valentía, la lucha como mujer contra el sistema establecido. Será hombre y mujer, niña y adulta, ciencia y verdad, pérdida y desvelo.

Faith será lo que necesita esta historia y el mundo para convertirse en un lugar un poco mejor.

Una historia llena de matices igual que sus personajes. Una lectura que habita entre las principales recomendaciones de Tirando del rizo de este año para jóvenes. Frances Hardinge ha culminado una novela magistral. Premio Costa 2015 al mejor libro del año.

A partir de 14 años.

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Poniendo en marcha talleres con esta mina de oro.